Por lo general, el pasto o el ensilado de hierba de buena calidad garantizan el aporte necesario de beta-caroteno a las vacas lecheras. No obstante, las raciones modernas para las vacas de alta producción se suelen basar en el sistema TMR (ración total mezclada). Durante la primera etapa de lactación estas raciones contienen a menudo más del 50% de ensilado de maíz, y sólo algunas vacas reciben suficiente alimentación mediante el pastoreo. La capacidad de la hierba conservada para compensar la baja concentración de beta-caroteno del ensilado de maíz en la ración base suele estar sobrevalorada.
Un aporte insuficiente de beta-caroteno disminuye drásticamente la capacidad reproductiva.
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